Sigmund Freud y el mundo de los sueños

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¿Porque soñamos?¿Que función tiene el sueño en nuestra mente?¿Existe una unión entre el mundo de los sueños y el mundo real?
Estas son algunas de las preguntas que se ha hecho el ser humano desde sus orígenes. En antiguas civilizaciones se afirmaba que soñar permitía tener contacto con espíritus y se lo tomaban tan a pecho que incluso alguno intentaba “imitar” de algún modo lo que había soñado si eso le permitía resolver algún tipo de conflicto en su vida.
Y es que los sueños tienen historia. Para los romanos por ejemplo, existía una gran creencia en torno a la interpretación de los sueños, sobre todo antes de la batalla ya que estaban asociados a mensajes de los Dioses y era determinantes a la hora de afrontar la lucha.
En la Biblia se podría escribir un capitulo entero por la cantidad de sueños que aparecen los cuales tienen información relevante.
En numerosas ocasiones se menciona Dios relacionado con los sueños para difundir su palabra entre numerosos nombres y, por otra parte, quién no conoce al famoso Oráculo de los griegos, al que acudían gente importante para entre otras cosas, que le interpretasen los sueños.
Aunque si existe un nombre propio relacionado con la interpretación moderna, sin duda es Sigmund Freud, el cual se le considera un revolucionario de este arte milenario.
Freud afirmaba que los sueños tienen un significado el cual se puede estudiar y descifrar en relación a los problemas y preocupaciones de un individuo. Su teoría basada en que nuestras mentes guardan recuerdos y emociones en nuestros subconscientes hizo que la forma en que los grandes genios que estudiaban la rama cambiasen de forma radical la forma de afrontar sus trabajos.
Todo sueño tiene un significado el cual es interpretable y la señal o señales que nos envían no recaen sobre el conjunto sino en pequeños detalles, eso era en principio lo más determinante para él aunque posteriormente se dio cuenta que también cobraba un significado el desglosar el sueño en diferentes partes que cobraban sentido al unirlas.
Para crear su gran obra, la interpretación de los sueños, Sigmund utilizaba sus propios sueños para tomarlos como ejemplos para ratificar su teoría.